[Descansa en paz] Él abrió su vientre y comió…

En los últimos días se reportó un caso aterrador que involucraba a una niña, y el desenlace fue, lamentablemente, bastante inusual y triste. La víctima vivía en Mato Grosso, en la región de Lucas do Rio Verde, y el incidente tuvo gran repercusión en todo el país.

La joven era conocida localmente por su participación en el mundo del crimen y su desaparición fue ampliamente difundida en los medios locales.

Yasmin Estefânia Alves Ribeiro, de tan solo 15 años, publicó fotos en sus redes sociales donde ya recibía amenazas de conocidos de la zona, quienes afirmaban que intentarían atentar contra su integridad física.

Poco después de su desaparición, el Departamento de Bomberos realizó numerosas búsquedas y, en una de ellas, el cuerpo de Yasmin fue encontrado en el peor estado posible. La adolescente fue encontrada en una zona de difícil acceso, completamente atada y con graves lesiones físicas, lo que conmocionó a las autoridades locales.

Durante la investigación, dos personas fueron arrestadas como sospechosas de pertenecer a una facción criminal. Presuntamente, ambas secuestraron a la joven del interior de la vivienda y la llevaron a la zona para cometer el delito.

La policía local detalló la situación en un comunicado: «Se informó al equipo que el cuerpo de la víctima fue encontrado en la zona boscosa del barrio Tessele Júnior». Los videos del momento causaron conmoción.

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May 13, 2026 nvvp 0

CAPÍTULO 1: LA GOTERA QUE ABRIÓ LAS PUERTAS DEL INFIERNO 9 de noviembre de 2026. Los padres de Anatoly, de 82 y 79 años, llaman a un plomero. “Hay una gotera que baja del cuarto de nuestro hijo”. El plomero sube. Toca la puerta. Nadie abre. La puerta no tenía llave. Empuja. Y el olor lo tira para atrás. Un olor dulce, a flores secas y a algo podrido. Prende la luz. Y ahí estaban. 29 figuras de tamaño infantil, sentadas en sillas, en el piso, en la cama. Con vestidos, con botitas, con libros en las manos. Una “tomaba té” con tazas vacías. Otra “veía” televisión desenchufada. A todas les había puesto música: “Para que no se aburran”, dijo después. El plomero corrió. Llamó a la policía. Cuando los agentes entraron, Anatoly llegó de la biblioteca. No corrió. No gritó. Solo dijo: “Por favor, no las asusten. Son tímidas con los extraños”. CAPÍTULO 2: “YO NO LAS MATÉ, YO LAS SALVÉ” – LA CONFESIÓN DE UN LOCO En el interrogatorio, que se filtró a Crímenes Que Hielan la Sangre, Anatoly habló 6 horas sin parar. Sin abogado. Sin remordimiento. *“Soy historiador. Estudio la muerte. Fui a 752 cementerios en Rusia. Y entendí algo: los niños no deben estar bajo tierra. Tienen frío. Tienen miedo. Lloran cuando llueve. Yo los escuchaba. Entre 2005 y 2020, iba de noche. Abría tumbas de niñas de 3 a 11 años. Solo niñas. Son más puras. Me las llevaba en mochilas. En casa, las momificaba con sal y bicarbonato. Les metía trapos secos adentro para que no se hundieran. Les cosía máscaras de tela sobre la cara y les pintaba ojos y boca encima. Les ponía cajas de música en el pecho. Así ‘cantaban’. No las toqué. No soy un monstruo. Soy su papá. Les celebré cumpleaños. Les leí cuentos. Les enseñé idiomas. Masha ya sabía decir ‘hola’ en 13 idiomas. ¿Ustedes les enseñaron algo a sus hijas muertas? Yo sí”.* Cuando le preguntaron por qué 29, respondió: “Porque mi cuarto solo tiene 29 sillas. Si tuviera 30, tendría 30 hijas”. CAPÍTULO 3: LA MUÑECA DEL TRAJE ROJO – EL CASO MASHA K. La de la foto. La más “famosa”. Sus padres, los K., pusieron una denuncia en 2011 cuando vieron la tumba de su hija profanada. La policía cerró el caso: “vandalismo”. Durante 12 años, cada domingo, la mamá de Masha le dejaba un chocolate y una flor en una tumba vacía. Ayer, la policía le enseñó la foto de la muñeca roja. La señora se desmayó. Cuando despertó, solo dijo: “Ese es el traje con el que la enterré. Yo misma se lo bordé. Tiene un Mickey Mouse en la manga… porque ella lo amaba”. El Mickey sigue ahí, en la foto. 12 años después. El papá de Masha intentó lanzarse sobre Anatoly en la audiencia. Lo detuvieron 4 guardias. Gritó: “¡Devuélveme los 12 años que le hablé a un hoyo!”. CAPÍTULO 4: ¿CÓMO NADIE SE DIO CUENTA? LOS PADRES QUE VIVÍAN CON 29 CADÁVERES Lo más enfermo: Anatoly vivía con sus padres. Dos ancianos. En un apartamento de 60 metros cuadrados. ¿Y nunca olieron nada?“Anatoly quemaba mucho incienso. Decía que era para meditar. Ponía música fuerte. Decía que eran sus alumnas de idiomas. Nosotros no entramos a su cuarto desde 2003. Nos dijo que si entrábamos, se iba de la casa. Y nosotros… ya estamos viejos. Teníamos miedo de quedarnos solos”, declaró el papá, entre sollozos. Los vecinos decían que “el profesor” era raro pero inofensivo. Que siempre cargaba mochilas enormes de noche. Que compraba ropa de niña en el mercado. Pensaron que era para “donaciones”. Una vecina dijo: “Una vez se le cayó una muñeca de la mochila. La recogió corriendo y me dijo que era ‘material didáctico para la universidad’. Tenía ojos de vidrio. Yo pensé que era una muñeca carísima”. CAPÍTULO 5: EL JUICIO – “NO ESTÁ LOCO, ES UN GENIO MALDITO” Los psiquiatras lo declararon “competente”. Su IQ es de 178. Habla 13 idiomas. Escribió 12 libros sobre cementerios. En su juicio, citó a Platón en griego clásico para defenderse. […]